Día internacional del duelo por muerte gestacional y neonatal

De un momento a otro apagaron la luz…

Dejé de preocuparme por lo que comía y comencé a dejar de comer, mis vitaminas para que tú estuvieras bien se fueron a la basura y mis ilusiones también. Mi tejido se quedó a la mitad, justo como mi corazón con tu partida, el que sería tu cuarto ahora se veía enorme y vacío, como se sentía ahora mi vientre.

Junto con las palabras que pudieran parecer unas más: «ya no hay latido, hicimos lo que pudimos, no hay más que hacer», vino sobre mi una oscuridad que jamás pensé poder atravesar. A estas palabras se les unieron otras que dolieron más: «Aún eres joven, puedes volver a embarazarte», «Son cosas que pasan», «tienes por quién vivir».

Y si, ahora a la distancia comprendo que las intenciones de los demás eran buenas, pero en ese momento yo me quería ir contigo, yo no entendía porque mi ilusión se había terminado así, porque te arrebataban de mi vientre, de mi vida.

Hoy sé que tenías un propósito, sé que veniste a enseñarme sobre el amor, ensanchaste mi corazón aunque te haya tenido en mi vientre solo unos meses, aunque mis brazos te hayan acunado solo unos minutos, horas o días.

Hoy sé que eres un ángel hermoso cuyo paso por la tierra dejo huella, porque siempre te recordaré y te nombraré aunque los demás no lo hagan, porque ellos aún no comprenden que el amor de una madre nace desde que comienzas a habitar en su vientre.

Hoy te recuerdo y honro tu existencia, hoy puedo hablar de ti y de tu partida, hoy decido no callar porque sé y quiero que muchas mamás también sepan que las pérdidas gestacionales, perinatales y neonatales son tan válidas como las demás.

Un beso al cielo, a todos aquellos que siempre llevaremos en nuestro corazón…

Día Mundial de la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal

Texto: Mariel OR

Los amamos.

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